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En las tres peleas
BARRERA SIEMPRE HA SIDO FAVORECIDO
Rubén Casanova
“Boxísticamente la meta se superó, pero
el problema fue no haber enseñado a mi hijo a ser un
peleador marrullero para que pudiera aplicar la ley de talión
a rivales de la calaña de Barrera”, dijo de entrada
el manager José “Olivaritos” Morales, respecto
de los acontecimientos del pasado fin de semana en Las Vegas,
EU.
El entrevistado fue uno de los pocos, por no decir el único,
que se opuso a que Erik Morales se enfrentara por tercera
ocasión a Marco Barrera; sin embargo, no fue escuchado
y las consecuencias están a la vista.
“Barrera no se merecía la oportunidad y sigo
pensando que es mediocre porque siempre comete ilícitos
arriba del cuadrilátero para salir triunfador, pero
no le durará mucho el gusto, pues cuando se enfrente
a un mediocre como él, además de marrullero,
perderá el título”, afirmó.
“Olivaritos” Morales dice que su hijo tiene mucho
por delante, siempre y cuando no se deje llevar por lo que
diga su representante Fernando Beltrán, a quien calificó
de “prostituta del boxeo”.
“Le ofrecieron cinco rivales a Erik, todos por encima
de la calidad de Barrera, pero se dejó llevar por el
dinero, lo que conviene a Beltrán porque así
cobra mayor porcentaje”, sostuvo.
No es la primera vez que el manager tijuanense alza la voz
para defender los intereses de su hijo, el triple campeón
del mundo.
Retomando la teoría de que siempre han favorecido
a Barrera, apuntó lo siguiente:
“En el primer combate entre ellos, le contaron a Erik
una caída que no existió en el duodécimo
round, además de permitirle trece golpes bajos ilegales
a Barrera. En la segunda, Erik lo derribó con golpe
limpió y no la contaron, ni tampoco el réferi
le llamó la atención a Barrera por conectar
golpes a la nuca, pero eso no bastó, porque al final
Erik perdió cuando para todos debió ganar por
margen de dos o tres puntos”.
Y en la tercera batalla, efectuada en la Arena Garden del
Hotel MGM, “el réferi los separó cuando
Erik estaba castigando a Barrera. De igual manera, en el noveno
le permitió cometer ilícitos en el noveno asalto,
varios golpes en la nuca y una derecha después de haber
sonado la campana, pero no conformes con eso, un juez dio
empatado el undécimo episodio en el que Erik lo tuvo
al borde del nocaut”.
-¿Bajo que términos se aceptaría una
cuarta pelea?
“Que se permitiera subir a dos réferis”.
Para José “Olivaritos” Morales, Barrera
seguirá necesitando de su hijo porque este se ha mantenido
como triunfador a lo largo de su carrera.
“La prensa estadounidense y mexicana sigue diciendo
que Barrera no merecía la victoria, la cual le sirve
únicamente para hablar…”.
Antes de concluir, el entrevistado aclaró que en el
cuadrilátero Barrera se acercó a ofrecerles
su amistad, la cual “no nos interesa”, y eso motivo
a su papá a ofendernos, por lo que Erik le arrojó
agua.
La carrera de Erik Morales continuará en peso superpluma
y cuando se presente la oportunidad de disputar la corona
de los ligeros, lo hará para ganar su cuarto título
y decirle adiós al boxeo.
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