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¡EL ADIOS DE UN PEQUEÑO GIGANTE!
Isaac Guerra
Bien decía Napoleón que la grandeza se mide
cielo a la cabeza, este caso se da con un personaje de apenas
metro y medio, pero cuya estatura sobre los cuadriláteros
internacionales, es inmensa, al lograr con sus puños
ganar tres títulos mundiales, además del Continental
de las Américas, Norteamérica y Nacional.
Es un pequeño gigante del boxeo, cuyo tiempo le está
pasando la factura, su nombre es Melchor de Los Ángeles
Cob Castro, quien hace una semana estuvo en Monterrey a donde
vino por vez primera en su faceta de entrenador, auxiliando
en la esquina a Jaime “Caracol” Ortiz, quien se
coronó campeón nacional de peso gallo frente
a Arturo Estrada.
Cob de hecho ya se va del boxeo, donde deleitó durante
19 años a los aficionados mexicanos, logrando dejar
una huella imborrable entre los verdaderos campeones mundiales
aztecas de la época dorada.
Será en una semana más en su tierra, Campeche,
y piensa irse por la puerta grande, al disputarse el cetro
nacional mosca vacante con Rafael Chávez.
Sin embargo, en esta visita que realizó a Monterrey,
Melchor quedó tan admirado de esta tierra, la cual
dijo no haber pisado nunca, pero ahora que la conoció,
que disfrutó de sus atractivos y del cariño
de la gente, dice va a regresar, pero como entrenador a traer
sus propios peleadores.
SU HISTORIAL
Melchor Cob se inició en el boxeo el 14 de enero de
1985 en Escárcega, México, venciendo a Felipe
Pérez en el cuarto round por nocaut técnico,
su carrera comenzó a ir en ascenso, y cuatro años
después, el 10 de marzo de 1989, peleó por el
título Internacional del CMB en peso minimosca, pero
perdió.
Un año después el 2 de febrero de 1990, Julio
César Cardona se enfrentó con Cob y este ganó
el cetro Continental de las Américas del CMB, tuvo
seis defensas y luego le llegó la grande con Rolando
Pascua, de Filipinas, y la aprovechó, ganó por
nocaut técnico en el décimo, era el momento
cumbre, se coronó campeón del mundo en peso
minimosca.
Tres meses después lo perdió con Humberto “Chiquita”
González en decisión, pero le dieron la revancha
y volvió a perder decisión unánime, subió
a peso mosca y fue directo sobre Michael Carvajal y nuevamente
los jueces le quitaron el triunfo en las tarjetas.
Bajó a minimosca y se enfrentó a su paisano
Jesús Chong, a quien le ganó el cetro de la
OMB por decisión unánime, de ahí en adelante
ganó más títulos Nabf y el mexicano,
hoy va por el azteca de peso mosca para de una vez por todas
decir adiós.
“Tres veces he sido campeón del mundo, campeón
nacional, de las Américas, de Norteamérica,
de Campeche, de Estados Unidos y la verdad, el boxeo me deja
muchas cosas”, afirmó.
SE DESPIDE EN CASA
El tiempo le está pasando la factura a Melchor Cob,
la mayoría de la gente pensaba que se iba iría
del boxeo tras pelear con Jorge “Travieso” Arce,
pero algo lo hizo reconsiderar.
“Hice una despedida de campeonato mundial, ahora el
gobierno de mi tierra, de Campeche, me ha ofrecido una por
el campeonato nacional, yo estaba retirado, pero mi gente
me quería ver, la Comisión de Campeche me está
dando todas las facilidades para disputar el título
nacional vacante e irme con el campeonato”, dijo.
RECUERDO DE SU PRIMERA VEZ
En la entrevista, Melchor Cob hace una ligera pausa y recuerda
que hace 19 años debutó como profesional, le
cuestionamos porqué incursionó en este deporte.
“Pues tenía como 16 años cuando comencé
en el boxeo y todo fue porque me gustaba agarrarme a trancazos
en la calle y quería aprender, pero ya que fui boxeador
profesional, solo me he peleado dos veces en la calle”,
dice sonriente.
De hecho dijo que ya al entrar al gimnasio se le acabó
esa energía que derrochaba en las calles, “nos
tranquilizamos porque dejábamos toda la energía
en el gimnasio, y ahí aprendemos a sobrellevar bien
las cosas”.
NOCAUT EN EL GIMNASIO
En su carrera que registra un récord de 67 triunfos,
31 por la vía rápida, 11 derrotas y cuatro empates,
Melchor nunca había sido noqueado o enviado a la lona,
solamente registra un nocaut y se lo propinó Jorge
Arce.
Sin embargo, Cob dice que previo a exponer su cinturón
con Humberto González, le sucedió algo inesperado,
lo noquearon en el gimnasio.
“Me pasó en el gimnasio, en mi carrera nadie
me había tirado ni me había noqueado, solo el
“Travieso” Arce, pero me dieron un nocaut espantoso
en el gimnasio, en una preparación, iba a exponer el
título mundial con “Chiquita” y me noquearon”,
recuerda.
MUCHAS ALEGRIAS
Cob Castro, reconoce que el boxeo es sufrido y quien no se
sabe administrar termina derrochando lo poco que tiene, su
caso no es este, al contrario, siente que el boxeo le ha dado
todo, grandes satisfacciones que nunca olvidará.
“Me deja muchas alegrías, porque todos los boxeadores
tienen el deseo de tener algo, yo tengo muchos cinturones
en casa, y puedo vivir económicamente bien”,
manifiesta.
INICIO COMO ENTRENADOR
El viernes pasado llegó a la ciudad y estuvo en la
esquina de Jaime “El Caracol” Ortiz en la pelea
de campeonato nacional, auxiliando al nuevo monarca, esta
es una etapa que ha comenzado a abrazar.
“Esto es parte del trabajo como entrenador, hay que
motivarlos estar con ellos siempre y creo que lo se lleva
se lo ganó en el ring, los peleadores son los que dan
todo el esfuerzo y Jaime se llevó justamente el campeonato”,
dijo al terminar la función ¡Cierren las Puertas!,
celebrada en la Arena Coliseo de Monterrey.
Es la primera vez que sale a ayudar a un peleador, pues quiere
aprender de esta nueva profesión. “Sigo haciendo
mis pininos, aprendiendo más como entrenador, porque
es una etapa que estoy adquiriendo desde ahorita, creo que
más adelante seguiré aprendiendo más”.
Nacho Beristáin es su entrenador, el que irá
con él cuando vaya por el título nacional, a
este “le he aprendido algo, le seguiré aprendiendo
porque uno nunca acaba de aprender en el boxeo, en este momento
vine como auxiliar del señor Beristáin, pero
pienso traer peleadores propios más adelante”.
QUIERE CLONAR SU CALIDAD
Una de las metas de Melchor es que sus peleadores puedan
aprender de su experiencia ganada sobre el ring, hacerlos
a su semejanza en estilo.
“Creo que pienso en lo mismo que cualquier entrenador,
tener buenos pupilos, reflejarse uno en ellos, enseñándoles
lo que uno sabe, lo que aprendió como campeón
mundial y guiarlos”, manifestó.
Aún no se va, en una semana más estará
diciendo adiós cuando se enfrente a Rafael Chávez,
por el cetro vacante de peso mosca.
“He estado entrenando, no vamos confiados y creo que
será una buena pelea”, dijo.
ENCANTADO EN MONTEREY
Nunca en su carrera Melchor pudo pelear en Monterrey, pero
quiso venir como auxiliar de Nacho Beristáin para el
pleito de Jaime Ortiz y quedó encantado.
“La gente es bonita, es muy agradable, nunca había
venido a Monterrey, es la primera vez, pero voy a regresar”,
dice.
Del público señaló que “la gente
es muy animosa, le encanta el boxeo, aunque no tanto como
el futbol, tienen dos equipos profesionales, pero les encanta
el deporte, ojalá que otras ciudades lo tomaran como
ejemplo y apoyaran a sus deportistas”, finalizó.
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